Vertebroplastia: técnica mínimamente invasiva que cambia el pronóstico de las fracturas vertebrales

Qué es la vertebroplastia, cuándo está indicada y cómo trata las fracturas vertebrales por osteoporosis. Dr. Andrés Muñoz.

Una persona mayor se levanta por la mañana y nota un dolor en la espalda que no estaba ahí el día anterior. No recuerda ningún golpe, ninguna caída, ningún esfuerzo especial. A veces ni siquiera eso: el dolor lleva días instalado y ya no sabe exactamente cuándo empezó. Lo que sí sabe es que cada vez que intenta incorporarse, sentarse o caminar más de unos pocos metros, la espalda le impide seguir.

La radiografía muestra lo que el médico ya sospechaba: una vértebra aplastada. El diagnóstico tiene nombre, fractura vertebral por compresión, y tiene una causa que llevaba años construyéndose, la osteoporosis. El hueso perdió densidad de forma silenciosa durante años y la columna acabó cediendo bajo el peso del cuerpo, sin necesitar ningún accidente que lo justificara.

Ante ese escenario, durante décadas la respuesta médica fue reposo, analgesia y tiempo. Una respuesta razonable en teoría, pero con consecuencias muy concretas en práctica: semanas en cama, pérdida de masa muscular, riesgo de trombosis, deterioro cognitivo acelerado, y un dolor que en muchos casos no cedía lo suficiente como para recuperar la vida anterior. La vertebroplastia percutánea ha sido un punto de inflexión en este tipo de fracturas.

Ilustración sobre vertebroplastia para tratar una fractura vertebral osteoporótica

Qué es la vertebroplastia y para qué sirve

La vertebroplastia es una intervención mínimamente invasiva, es decir, no requiere bisturí, no deja cicatriz visible y no implica ningún tipo de prótesis ni metal. Se realiza con anestesia local y sedación. El procedimiento consiste en introducir una aguja o trócar pequeño, a través de ambos pedículos de la vértebra hasta llegar al interior del cuerpo vertebral fracturado, guiado en todo momento por imagen de rayos X para que el cirujano sepa exactamente dónde está y qué está haciendo. Una vez en posición, se inyecta una pequeña cantidad de material óseo especial (metilmetacrilato, también conocido como cemento óseo), el mismo material que se lleva décadas utilizando en cirugía ortopédica, que en contacto con el hueso endurece en pocos minutos y devuelve a la vértebra la firmeza que había perdido.

El resultado es inmediato: la vértebra vuelve a soportar el peso del cuerpo sin moverse, y ese movimiento era exactamente lo que producía el dolor. No es que el cemento calme el dolor de forma directa, es que elimina la causa mecánica que lo generaba.

Este procedimiento se realiza en una media hora de intervención en quirófano. En las horas siguientes la mayoría de los pacientes ya pueden sentarse, y el alta hospitalaria se produce habitualmente al final del día o a la mañana siguiente.

RESPUESTA RÁPIDA: ¿QUÉ ES LA VERTEBROPLASTIA?
Técnica mínimamente invasiva para tratar fracturas vertebrales osteoporóticas.
Se inyecta un “cemento óseo” en la vértebra fracturada a través de un pequeño trócar.
Sin incisión quirúrgica. Sin implantes. Control radiológico en tiempo real.
Objetivo: estabilizar la vértebra y aliviar el dolor de forma rápida.

Por qué las fracturas osteoporóticas son un problema clínico mayor

La osteoporosis reduce la densidad mineral del hueso de forma progresiva y silenciosa.

Las vértebras, sometidas a carga axial constante, son uno de los puntos de mayor vulnerabilidad.

Una fractura vertebral por compresión puede ocurrir con traumatismos mínimos, como agacharse, toser o girar el tronco, o incluso sin un mecanismo traumático claramente identificable.

Lo que hace especialmente difícil este escenario es la edad del paciente habitual. Una persona de 75 u 80 años con una fractura vertebral dolorosa no tolera bien el reposo prolongado. La inmovilización en cama genera complicaciones en cascada: neumonía, úlceras de presión, deterioro cognitivo, tromboembolismo pulmonar. Además, cuanto más tiempo pasa sin tratamiento efectivo, más se consolida el patrón de dolor crónico y de limitación funcional.

Por eso la vertebroplastia es una intervención sobre el pronóstico funcional del paciente. Acelerar la estabilización de la fractura significa acortar el tiempo de encamamiento, reducir la carga de analgesia con todos los efectos secundarios que eso supone en personas mayores, y mantener la autonomía.

La vertebroplastia reduce el tiempo que ese paciente pasa sin poder moverse.

Infografía sobre osteoporosis, fractura vertebral y consecuencias de la inmovilización prolongada

Cómo se realiza el procedimiento

El procedimiento es sencillo de seguir y dura una media hora. Esto es lo que ocurre:

  • El paciente se tumba boca abajo sobre la camilla, en una postura cómoda y bien apoyada.
  • Se aplica anestesia local en la zona y una sedación que permite estar relajado.
  • Con la ayuda de rayos X en tiempo real, el cirujano introduce un trócar fino  hasta el interior del cuerpo de la vértebra fracturada, a través de ambos pedículos.
  • Una vez en posición, se inyecta el metilmetacrilato (cemento óseo) de forma lenta y precisa, controlando en todo momento que queda donde tiene que estar.
  • Cuando el procedimiento termina, el paciente pasa a la sala de recuperación y en pocas horas ya puede sentarse e incluso levantarse.

El alta se produce habitualmente al final del día o a la mañana siguiente.

Quién se beneficia: la indicación bien hecha

La vertebroplastia ofrece mejores resultados cuando se indica en el momento adecuado y en el paciente adecuado. No toda fractura vertebral osteoporótica requiere intervención percutánea, y no toda fractura que la requiere puede tratarse con esta técnica.

Las candidatas más claras son las fracturas osteoporóticas agudas o subagudas, generalmente en los primeros tres meses desde el evento, que cursan con dolor que no ha cedido con tratamiento conservador correcto durante dos a cuatro semanas. La prueba de imagen clave no es la radiografía simple sino la resonancia magnética, que permite confirmar si la fractura está en fase activa mediante la presencia de edema óseo en el cuerpo vertebral. Ese edema es el predictor más fiable de respuesta al tratamiento.

Cuando la fractura es antigua, el edema ha desaparecido y el dolor persiste por otras causas como artrosis adyacente, contractura muscular crónica o síndrome miofascial, la vertebroplastia no va a resolver el problema. Operar en el momento equivocado, aunque la técnica sea impecable, no mejora al paciente.

¿CUÁNDO ESTÁ INDICADA LA VERTEBROPLASTIA?
Fractura vertebral osteoporótica con dolor persistente tras 2 a 4 semanas de tratamiento conservador.
Resonancia magnética que confirme edema óseo activo en el cuerpo vertebral fracturado.
Descartadas otras causas de dolor que no respondan a esta técnica.
Valoración individualizada: no es un procedimiento de aplicación sistemática.
Resonancia magnética sagital con fractura vertebral osteoporótica y edema óseo

Resultados esperables y límites de la técnica

En pacientes bien seleccionados, el alivio del dolor tras una vertebroplastia es rápido y significativo en la gran mayoría de los casos. Muchos pacientes describen una mejora importante ya en las primeras 24 horas. La capacidad de volver a sentarse, levantarse y caminar con menos dolor es el resultado funcional más relevante.

Sin embargo, la vertebroplastia no recupera la altura vertebral perdida; tampoco trata la osteoporosis de base. Si no se inicia o ajusta el tratamiento médico de la osteoporosis después de la intervención, el riesgo de nuevas fracturas en otros niveles sigue siendo elevado. La vertebroplastia soluciona la fractura aguda. La osteoporosis es una enfermedad que requiere tratamiento sistémico y seguimiento a largo plazo.

Otro límite importante: esta técnica no está indicada en fracturas con compromiso del canal espinal, en fracturas de origen tumoral sin valoración específica previa, ni cuando la inestabilidad vertebral requiere estabilización quirúrgica con implantes. La técnica percutánea tiene un campo de acción definido y salirse de él no mejora los resultados.

Si tienes una fractura vertebral osteoporótica reciente o un familiar mayor con dolor agudo de espalda, una valoración temprana marca la diferencia.

Puedes solicitar cita en las consultas del Dr. Andrés Muñoz en Sevilla, Málaga y Cádiz. Cada caso se evalúa con la información que requiere.

Dr. Andrés Muñoz | Neurocirujano · Cirugía Mínimamente Invasiva de Columna

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Neurocirujano Málaga

Dr Andrés Muñoz

Neurocirujano y cirujano de columna